¿Cómo escoger un cepillo dental?
Por Tomás Seif R.

El cepillo dental es su primer aliado en la lucha contra la caries dental y la enfermedad periodontal (infección de las encías). El cepillo remueve partículas de comida y placa dental (una capa invisible compuesta de bacterias) que se deposita sobre los dientes y contribuye a causar daños en los dientes y encías. Cuando esta placa no es removida al menos dos veces al día con el cepillo dental y el hilo dental, se puede transformar en cálculo (denominado frecuentemente "piedra"), el cual, puede inflamar las encías. Por todo esto, se hace necesario escoger un buen cepillo de dientes.

¿Qué buscar?

Su odontólogo o higienista dental puede recomendarle un buen cepillo de dientes. A menos que ellos le recomienden algo en particular, seleccione un cepillo de cerdas suaves, pulidas y redondeadas para que no haga daño a sus encías. Seleccione un tamaño y forma con la cual se sienta cómodo y con la que alcance a cepillar todos sus dientes. Para los infantes es más fácil utilizar cepillos "infantiles" ya que su tamaño junto a variados colores y diseños motivan al pequeño a cepillarse con mayor frecuencia.

En general busque productos fabricados por marcas reconocidas que presenten algún sello de control de calidad de su país de origen (para productos fabricados en Venezuela pudiese ser el sello NORVEN). En los cepillos dentales importados de USA, busque productos con el sello de aceptación de la Asociación Dental Americana (ADA).

Todos los cepillos dentales reconocidos (tanto manuales como eléctricos) sirven para remover adecuadamente la placa dental que se encuentra por encima del borde de las encías. Lo importante es que el usuario aplique la técnica de cepillado correctamente. Aunque existen diferentes técnicas de cepillado, algunos aspectos básicos a considerar son:

  • Coloque el cepillo con sus cerdas en un ángulo de 45 grados con respecto a las encías.

  • Suavemente desplace el cepillo en pequeños movimientos circulares sobre los dientes.

  • Cepille todas las superficies dentales en un orden pre-establecido.

  • Al cepillar las superficies internas de los dientes anteriores, voltee el cepillo en forma vertical y efectúe repetidos movimientos hacia arriba y hacia abajo.

Aunque el cepillo remueve adecuadamente la placa dental, no hace todo el trabajo. Las superficies entre los dientes no son alcanzadas por las cerdas del cepillo y por lo tanto deben ser limpiadas con el hilo dental u otros implementos de limpieza recomendados por su odontólogo.

Cambie su cepillo cada 3-4 meses o cuando vea que las cerdas ya no están rectas. Un cepillo en mal estado puede dañar sus encías. Los cepillos de los infantes deben ser cambiados a veces con mayor frecuencia pues los pequeños tienden a maltratarlos al jugar con ellos.

Cepillos eléctricos

Los cepillos eléctricos son tan efectivos como los manuales. Su principal ventaja radica en que permite movimientos que a ciertas personas les resultan difíciles de ejecutar. Por ejemplo las personas con limitaciones físicas causadas por enfermedades tales como la artritis pueden cepillarse con mayor facilidad con un cepillo eléctrico. Los niños también pueden verse beneficiados pues la novedad del cepillo eléctrico pudiese motivarles a utilizarlo con frecuencia.

Existe una variedad de cepillos eléctricos diferentes. Los hay con diferentes velocidades, diversos movimientos de las cerdas (circulares, horizontales) y varios tamaños de cabezales. Escoja un cepillo que se sienta cómodo en sus manos y en la boca. El ángulo en que deben colocarse las cerdas con respecto a la encía varía con cada modelo. Si no ha utilizado nunca un cepillo eléctrico, es recomendable que consulte con su odontólogo e incluso le lleve el nuevo cepillo para que le demuestre su uso adecuado.

Adaptando su cepillo

Las personas que tienen dificultades para cepillarse por tener problemas en las manos, hombros o brazos pueden modificar sus cepillos dentales para facilitar su uso. Algunas formas de hacerlo son:

  • Amarre el mango del cepillo a su mano con una banda elástica ancha.

  • Aumente el diámetro del mango adaptando una esponja, goma o mango de bicicleta.

  • Alargue el mango amarrándole un trozo alargado de madera o plástico

  • Doble el mango pasándolo por agua bien caliente. Cuidado de no quemarse y de no calentar las cerdas del cepillo.

Hable con su odontólogo para que le aconseje acerca del cepillo que mejor se adapte a sus necesidades particulares.

Fuente: http://www.carlosboveda.com/